sábado, 27 de septiembre de 2014

Las fotos de perfil de las redes sociales dicen mucho de uno 
mismo




Los expertos recomiendan establecer una estrategia coherente a la hora de elegir las 
imágenes que definen a los usuarios en internet.
Las redes sociales cada vez son más importantes a la hora de construirse una identidad en 
internet. En otras palabras, Google+, Instagram, Facebook, Twitter, LinkedIn … son el 
escaparate de uno mismo hacia el mundo. Estas plataformas adoptan la función de lo que 
en la era analógica eran las tarjetas de presentación pero con la capacidad de mostrar no 
solo quién es el usuario sino también cómo se comporta –qué comparte, qué dice o qué 
opina–.
En este contexto, las fotos de perfil aportan una información añadida que, según los 
expertos, debe ser coherente con el mensaje que se quiera transmitir a los demás. 



Hay algunos patrones que se repiten en estas imágenes personales y que la profesora de 
publicidad en la Facultad de Comunicación Blanquerna, Eva Santana, ha catalogado en 
distintos tipos de perfiles: “Existen los sexis, donde la persona siempre sale guapa en la 
foto y después cuando la ves en directo dices ‘ésta no eres tú’ –bromea–, o el caso 
opuesto; los descuidados, aquellos que han colgado lo primero que han encontrado que, 
normalmente, dicen del usuario de todo, menos buena imagen”.
Siguiendo la enumeración de Santana, las fotos en las que se ve a la persona con su 
pareja, familia o mascota, transmiten que ellos son lo más importante en sus vidas. Los 
“creativos”, según la experta en comunicación, son los perfiles que se presentan con un 
anagrama, la sigla de su nombre, un logotipo o hasta un dibujo o caricatura. “Éstos son 
interesantes porque consiguen mostrarse pero manteniendo una cierta privacidad”, 
explica.
“Representarse mediante un logotipo tiene la ventaja que es más fácil de recordar que 
una cara”, asegura el consultor y formador en el ámbito multimedia, Ignasi Alcalde, cuya 
imagen en las redes son las siglas de su nombre. Tal elección, según comenta, forma parte 
de la estrategia de evitar pasar desapercibido entre la marea visual propia de internet.
Una estrategia de marca personal
En este sentido, y en especial si se usa la red para resaltar las competencias laborales, es 
importante definir una estrategia coherente respecto a las fotografías que los usuarios 
muestran en cada tipo de plataforma. “Las fotos de los perfiles profesionales son aquellas 
que saben proyectar un mismo mensaje pero de distintas maneras según la red social 
donde se publique”, explica Santana.
Se trata, dice Alcalde, de construir una marca personal (personal branding, en inglés), es 
decir, “aplicar una campaña de marketing usando las redes sociales para resaltar las 
cualidades profesionales”. Una tendencia en alza que queda demostrada por el hecho que 
la tercera red social más popular del mundo es de ámbito laboral. LinkedIn cuenta 
actualmente con 259 millones de usuarios.
La percepción de las redes sociales está virando hacia la profesionalización. Y la visión 
como lugares donde reunirse con los amigos, compartir fotos o hacer comentarios 
divertidos pierde fuerza. “Poco a poco estamos entendiendo que debemos tener una 
estrategia marcada sobre todo si profesionalmente necesitas un reconocimiento público”, 
afirma Santana.

Es decir, que los internautas sepan que las fotos de perfil en bañador, tomando cañas o 
tumbado en la playa son un mal enganche para posibles clientes o contratantes. Y ser 
conscientes que tales imágenes, en la gran mayoría de las redes sociales, son públicas.
Perfiles sin foto, menos oportunidades
A menudo existen casos de personas invisibles, virtualmente hablando. Santana los 
denomina “analógicos”, o sea, los usuarios que no tienen una foto en su perfil o bien 
porque apenas usan las redes sociales o bien porque ni siquiera saben cómo subirla. 
Aunque también podría ser porque prefieren mantener su privacidad.
De todos modos, “los perfiles sin foto, especialmente los profesionales, son un filtro que 
te hacen perder la oportunidad”, comenta Alcalde, quién imparte cursos de imagen digital 
en Barcelona Activa. Y es que una página con foto de perfil tiene siete veces más 
posibilidades de ser vista que una sin foto, según afirmaba en The Wall Street Journal la 
experta en carreras profesionales de LindkedIn, Nicole Williams.
Puestos a escoger una imagen, Alcalde recomienda que sea lo más cercana a la realidad, 
natural y favorecedora posible; “con pequeños retoques de Photoshop, si fuera necesario, 
y delante de fondos neutros; además de evitar las fotos esperpénticas para llamar la 
atención”.




¿Pueden los adolescentes desarrollar sentimientos en Internet?



Muchos adultos se preguntan si los sentimientos que parecen desarrollar sus hijos adolescentes relacionándose a través de internet son reales. Es decir: ¿si los conflictos que pueden tener son relevantes, si las amistades que desarrollan son sinceras, o si pueden sus hijos enamorarse a través de internet?
Pero esta pregunta, que así formulada es motivo de debate en distintos entornos, está mal planteada y dificulta la comprensión sobre lo que realmente sucede. Es más, si la formuláramos correctamente, la cuestión se resolvería casi por sí sola.
La pregunta que debiera plantearse es tan sencilla y directa como la siguiente: ¿dos personas pueden llegar a desarrollar sentimientos la una hacia la otra? Sentimientos de afecto, amor, rechazo u odio, por ejemplo. Evidentemente SÍ. Pues ya tenemos la respuesta.
Internet, los cables, las ondas, el teclado, no son más que medios implicados en la transmisión de las palabras o imágenes. Como sucede con las cartas que durante siglos se han intercambiado familiares, amigos y enamorados de todos los tiempos. ¿Acaso la celulosa de las cartas es un transmisor de amor? Nadie se ha planteado esto nunca. Sencillamente el papel es sólo un medio que utilizamos para intercambiar palabras, en el caso que nos ocupa.
Los sentimientos se producen dentro de las personas. Lo que nosotros sentimos no existe fuera de nosotros, y no se puede propagar por el aire, las ondas o los cables. Así mismo, tenemos
capacidad para generar sentimientos y emociones en otras personas, que los desarrollarán
también dentro de ellas mismas.
Dando un paso más, hemos de señalar que para desarrollar sentimientos y emociones, ni tan
siquiera es necesario que las palabras que leemos vayan específicamente dirigidas hacia nosotros.
¿Alguna vez ha leído una novela? Como la respuesta será SÍ, las siguientes preguntas son muy
evidentes: ¿ha sentido algo en alguna ocasión leyendo un libro? ¿Puede la lectura de unas páginas
hacernos sentir miedo? ¿Terror? ¿Lástima? ¿Odio? ¿Indignación? ¿Angustia? ¿Alegría? El simple
hecho de leer lo que otros han escrito, aunque no nos implique a nosotros, aunque no les
conozcamos de nada, ya puede llegar a hacernos SENTIR. Y en ocasiones lo hace con una
intensidad que nos sorprende. ¿Nunca ha llorado leyendo un libro?
Pero aun podemos ir más lejos: podemos emocionarnos hasta llorar, aun sabiendo que lo que
estamos presenciando no es cierto ni real. Al ver una película o una obra de teatro, todos somos
perfectamente conscientes de que las personas que estamos viendo son actores y actrices
escenificando situaciones. Pero no importa, podemos llegar a sentir lo que ellos sienten, y
podemos sufrir o regocijarnos con ellos aun sabiendo que están actuando.
Esta maravillosa capacidad, que compartimos con otros animales, alcanza su mayor desarrollo en
el ser humano. Y ahora, a principios del siglo XXI, estamos comenzando a comprender cómo se
desarrolla. La explicación la encontramos en las llamadas NEURONAS ESPEJO. Estas neuronas
reflejan dentro de nosotros mismos las emociones que percibimos en los demás, y nos hacen
revivirlas. Las neuronas espejo analizan constantemente las manifestaciones emocionales de
aquellos que nos rodean, lo que dicen y cómo lo dicen… son ellas las que leen entre líneas e
interpretan. Es más, ahora sabemos que las neuronas espejo son capaces incluso de interpretar las
intenciones de los demás y anticiparse. “Sabía que ibas a decir eso…”, es una frase que le debemos
a las neuronas espejo.
Una vez aclarado que los adolescentes pueden desarrollar sentimientos de todo tipo, al margen de
los canales de comunicación que utilicen, tal vez deberíamos hilar más fino y reformular la
pregunta inicial:
¿Somos capaces de “crear” sentimientos en nosotros mismos?
Es decir ¿lo que sentimos en un momento dado puede ser artificial? ¿En ocasiones sentimos algo
porque hemos querido sentirlo? Por supuesto que somos capaces de crear y desarrollar
sentimientos, provocándolo y sin provocarlo, queriendo y sin querer, buscándolo y sin buscarlo…
Lo hacemos constantemente. Lo que resulta casi imposible es NO sentir.









sábado, 13 de septiembre de 2014

LA MÚSICA SEGÚN LA PERSONALIDAD

musica


                


Acá está el gráfico para interpretar cada género

ESTE PEQUEÑO DIAGRAMA  NOS INDICA  COMO ES LA PERSONALIDAD , DEPENDIENDO DE LA  MÚSICA QUE SE ESCUCHE.



Una investigación realizada en la Universidad de Cambridge apoya la frase ‘uno es lo que escucha’. Nuestros gustos musicales expresan nuestra propia identidad y para formarnos opiniones.



  • Los investigadores de la Universidad de Cambridge encontraron que los grupos de muestra de sujetos hacen regularmente suposiciones sobre la personalidad de la gente, los valores, la clase social incluso el origen étnico en función de sus preferencias musicales.
  • Por ejemplo si una persona se declara amante de la música clásica se relaciona con alguien intelectual pero quizás algo aburrido. Los amantes del rock se relacionan con personas rebeldes con dotes artísticas pero emocionalmente inestables.
este video ayudara a comprender  como influyen las  canciones en las personalidades.


LISTA  DE GÉNEROS DE CANCIONES Y LAS PERSONALIDADES QUE MAS PRESENTAN 




  1. Si te gusta el Punk sos muy creativo, pero también relajado y extrovertido
  2.  Si te gusta el Heavy Metal sos creativo, relajado y delicado
  3.  Si te gusta el pop tenés la autoestima alta, sos delicado y trabajador
  4.  Si escuchás música clásica tu autoestima es alta, sos relajado y creativo pero a su vez un poco delicado y trabajador
  5. Que te guste la música Indie implica una personalidad muy creativa y algo extrovertida y relajada
  6.  Si te gusta el Folk, sos muy extrovertido y creativo pero también un poco relajado y trabajador
  7. Si te gusta la música electrónica (o dance) sos muy creativo, delicado y un poco extrovertido y relajado
  8. Si te gusta el Jazz tenés una personalidad creativa, relajada, extrovertida y con alta autoestima. También sos delicado y trabajador
  9.  si te gusta el rap sos principalmente extrovertido con alta autoestima pero también un poco relajado, delicado, creativo y trabajador



¿Según tu personalidad así es la música que escuchas o viceversa?









sábado, 6 de septiembre de 2014

LA HISTORIA DE LA MATE Y LAS FUNCIONES ALGEBRAICAS 

La historia del álgebra comenzó en el antiguo Egipto y Babilonia, donde fueron capaces de resolver ecuaciones lineales (ax = b) y cuadráticas (ax^2 + bx = c), así como ecuaciones indeterminadas como x^2 + y^2 = z^2, con varias incógnitas. Los babilonios resolvían cualquier ecuación cuadrática empleando esencialmente los mismos métodos que hoy se enseñan. También fueron hábiles de solucionar ciertas ecuaciones indeterminadas.

Los matemáticos alejandrinos Herón y Diofante continuaron con la tradición de Egipto y Babilonia, aunque el libro Las aritméticas de Diofante es de suficiente más nivel y presenta muchas soluciones sorprendentes para ecuaciones indeterminadas difíciles. Esta antigua sabiduría sobre resolución de ecuaciones encontró, a su vez, acogida en el mundo islámico, en donde se le llamó ciencia de reducción y equilibrio. (La palabra árabe al−jabru que significa `reducción', es el origen de la palabra álgebra. En el siglo IX, el matemático al−Jwrizm; escribió uno de los primeros libros árabes de álgebra, una presentación sistemática de la teoría fundamental de ecuaciones, con ejemplos y demostraciones incluidas. A finales del siglo IX, el matemático egipcio Abu Kamil enunció y demostró las leyes fundamentales e identidades del álgebra, y resolvió problemas tan complicados como encontrar la x, y, z que cumplen x + y + z = 10, x^2 + y^2 = z^2, y xz = y^2.

En las civilizaciones antiguas se escribían las expresiones algebraicas utilizando abreviaturas sólo ocasionalmente; sin embargo, en la edad media, los matemáticos árabes fueron capaces de describir cualquier potencia de la incógnita x, y desarrollaron el álgebra fundamental de los polinomios, aunque sin usar los símbolos modernos. Esta álgebra incluía multiplicar, dividir y extraer raíces cuadradas de polinomios, así como el conocimiento del teorema del binomio. El matemático, poeta y astrónomo persa Omar Khayyam mostró cómo expresar las raíces de ecuaciones cúbicas utilizando los segmentos obtenidos por intersección de secciones cónicas, aunque no fue capaz de encontrar una fórmula para las raíces. La traducción al latín del Álgebra de al−Jwrizm fue publicada en el siglo XII. A principios del siglo XIII, el matemático italiano Leonardo Fibonacci consiguió encontrar una aproximación cercana a la solución de la ecuación cúbica x3 + 2x2 + cx = d. Fibonacci había viajado a países árabes, por lo que con seguridad utilizó el método arábigo de aproximaciones sucesivas.

A principios del siglo XVI los matemáticos italianos Scipione del Ferro, Tartaglia y Gerolamo Cardano resolvieron la ecuación cúbica general en función de las constantes que aparecen en la ecuación. Ludovico Ferrari, alumno de Cardano, pronto encontró la solución exacta para la ecuación de cuarto grado y, como consecuencia, ciertos matemáticos de los siglos posteriores intentaron encontrar la fórmula de las raíces de las ecuaciones de quinto grado y superior. Sin embargo, a principios del siglo XIX el matemático noruego Abel Niels y el francés Évariste Galois demostraron la inexistencia de dicha fórmula.

Un avance importante en el álgebra fue la introducción, en el siglo XVI, de símbolos para las incógnitas y para las operaciones y potencias algebraicas. Debido a este avance, el Libro III de la Geometría (1637), escrito por el matemático y filósofo francés René Descartes se parece bastante a un texto moderno de álgebra. Sin embargo, la contribución más importante de Descartes a las matemáticas fue el descubrimiento de la geometría analítica, que reduce la resolución de problemas geométricos a la resolución de problemas algebraicos. Su libro de geometría contiene también los fundamentos de un curso de teoría de ecuaciones, incluyendo lo que el propio Descartes llamó la regla de los signos para contar el número de raíces verdaderas (positivas) y falsas (negativas) de una ecuación. Durante el siglo XVIII se continuó trabajando en la teoría de ecuaciones y en 1799 el matemático alemán Carl Friedrich Gauss publicó la demostración de que toda ecuación polinómica tiene al menos una raíz en el plano complejo.
 
En los tiempos de Gauss, el álgebra había entrado en su etapa moderna. El foco de atención se trasladó de las ecuaciones polinómicas al estudio de la estructura de sistemas matemáticos abstractos, cuyos axiomas estaban basados en el comportamiento de objetos matemáticos, como los números complejos, que los matemáticos habían encontrado al estudiar las ecuaciones polinómicas. Dos ejemplos de dichos sistemas son los grupos y las cuaternas, que comparten algunas de las propiedades de los sistemas numéricos, aunque también difieren de ellos de manera sustancial. Los grupos comenzaron como sistemas de permutaciones y combinaciones de las raíces de polinomios, pero evolucionaron para llegar a ser uno de los más importantes conceptos unificadores de las matemáticas en el siglo XIX. Los matemáticos franceses Galois y Augustin Cauchy, el británico Arthur Cayley y los noruegos Niels Abel y Sophus Lie hicieron importantes contribuciones a su estudio. Las cuaternas fueron descubiertas por el matemático y astrónomo irlandés William Rowan Hamilton, quien desarrolló la aritmética de los números complejos para las cuaternas; mientras que los números complejos son de la forma a + bi, las cuaternas son de la forma a + bi + cj + dk.

Después del descubrimiento de Hamilton el matemático alemán Hermann Grassmann empezó a investigar los vectores. A pesar de su carácter abstracto, el físico estadounidense J. W. Gibbs encontró en el álgebra vectorial un sistema de gran utilidad para los físicos, del mismo modo que Hamilton había hecho con las cuaternas. La amplia influencia de este enfoque abstracto llevó a George Boole a escribir Investigación sobre las leyes del pensamiento (1854), un tratamiento algebraico de la lógica básica. Desde entonces, el álgebra moderna también llamada álgebra abstracta ha seguido evolucionando; se han obtenido resultados importantes y se le han encontrado aplicaciones en todas las ramas de las matemáticas y en muchas otras ciencias.